Francisco, en un vídeo a un centro jesuita para refugiados, cita: Fui forastero, y me acogisteis (IHU/Adital)

Revista ihu on-line

Diálogo interconvicções. A multiplicidade no pano da vida

Edição: 546

Leia mais

Cultura Pop. Na dobra do óbvio, a emergência de um mundo complexo

Edição: 545

Leia mais

Revolução 4.0. Novas fronteiras para a vida e a educação

Edição: 544

Leia mais

Mais Lidos

  • Que sociedade é essa que só reconhece a sobrevivência como valor? Artigo de Giorgio Agamben

    LER MAIS
  • Silas Malafaia, 1º cavaleiro do apocalipse brasileiro. Artigo de Fábio Py

    LER MAIS
  • Comunidade de Bose: já estava tudo escrito. Artigo de Paolo Farinella

    LER MAIS

Newsletter IHU

Fique atualizado das Notícias do Dia, inscreva-se na newsletter do IHU


20 Abril 2016

El Papa Francisco grabó un videomensaje que fue proyectado este martes en el Centro de Refugiados Astalli, con motivo de los 35 años la fundación y durante la presentación del su Informe. Este centro es uno de los ejes del trabajo del Servicio Jesuita para los Refugiados (JRS) en Italia.

El reportaje fue publicada en el sitio Religion en Libertad, 19-04-2016.

El Santo Padre le recuerda a los voluntarios, operadores y amigos del centro la frase evangélica “Era forastero y me recibieron”. Y subrayando esta frase el Papa asegura que “cada uno de los refugiados que golpea a nuestra puerta tiene el rostro de Dios, es la carne de Cristo”.

El Papa Francisco en su visita al Centro Astalli de refugiados en 2013. Foto: Religion en Liberdad

Señala que la experiencia de dolor y de esperanza de los refugiados “nos recuerda que todos somos extranjeros y peregrinos en esta tierra, recibidos por alguien con generosidad y sin haber tenido ningún mérito”.

Y quien huyo “de su tierra a causa de la opresión, de la guerra, de una naturaleza desfigurada por la polución y desertificación, o de la injusta distribución de los recursos del planeta, es un hermano con quien hay que compartir el pan, la casa, la vida”.

El Papa lamenta: “Demasiadas veces no les hemos recibido” y les pidió perdón por “el cierra y la indiferencia de nuestras sociedades que temen el cambio de vida y de mentalidad” que la presencia de los refugiados requiere.

Esto sucede, señala el Santo Padre, porque los refugiados “son tratados como un peso, un problema, un costo” y no como lo que son: “un don”.

Y precisa en concreto en qué consiste este don: Ellos “son el testimonio de cómo nuestro Dios clemente y misericordioso sabe transformar el mal y la injusticia que sufren en un bien para todos”.

Porque cada uno de los inmigrantes “puede ser un puente que nos une con pueblos lejanos, que vuelve posible el encuentro entre culturas diversas y un camino para redescubrir nuestra humanidad”.

El papa Francisco termina su videomensaje, señalando que el Centro Astalli, es un ejemplo concreto y cotidiano de esta acogida nacida de la visión profética del padre Pedro Arrupe de quien la fundación del centro de refugiados antes de su muerte fue “su canto del cisne”.

Vea el vídeo-mensaje:

Publicada no jornal La Stampa

Comunicar erro

close

FECHAR

Comunicar erro.

Comunique à redação erros de português, de informação ou técnicos encontrados nesta página:

Francisco, en un vídeo a un centro jesuita para refugiados, cita: Fui forastero, y me acogisteis (IHU/Adital) - Instituto Humanitas Unisinos - IHU

##CHILD
picture
ASAV
Fechar

Deixe seu Comentário

profile picture
ASAV