Iceberg a la deriva desprendido de la Antártida pone en peligro la navegación internacional

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14 Julho 2017

Un iceberg a la deriva de 5.800 kilómetros cuadrados y un peso estimado de un billón de toneladas a la deriva, podría hacer peligrar la navegación internacional, según coinciden científicos.

El reportaje es publicado por Andes, 12-07-2017.

El desprendimiento del bloque de hielo ocurrido el martes plantea un interesante evento de escala planetaria, dijo el oceanógrafo y explorador ruso del Ártico y del Antártico Artur Chilingárov, en declaraciones a Rusia Today.

Añadió que el desprendimiento del iceberg, que será probablemente bautizado como A68, ha cambiado por completo el paisaje de la península antártica y actualmente está a la deriva en el mar de Weddell, que es una amplia porción del océano Atlántico Sur en la Antártida dentro del área también conocida como océano Antártico.

Chilingárov propuso que "los servicios que se dedican a la Antártida" organicen "un seguimiento del curso que tomará el iceberg para que no moleste a la navegación y a los pescadores". "Lo esencial es que no interfiera en el estudio adicional de la Antártida", enfatizó.

El pasado 26 de junio, la Agencia Espacial Europea (ESA) alertó de que el iceberg podría plantear "una amenaza para el transporte marítimo" por sus enormes dimensiones, al tratarse de uno de los mayores icebergs que se han desprendido de la masa de hielo antártica desde que comenzaran los registros a comienzos de los 90, cuando se inició la supervisión satelital de la región.

El glaciólogo Adrian Luckman, jefe del proyecto Midas, que se dedica al monitoreo de la región, afirmó en un comunicado que el progreso futuro del iceberg "es difícil de predecir".

"Puede mantenerse como una sola pieza, pero es más probable que se rompa en varios fragmentos. Parte del hielo puede permanecer en la zona durante décadas, mientras que otras partes podrían ir a la deriva hacia el norte", explicó.

Apuntó que el proyecto MIDAS concluyó que el iceberg ya se encontraba flotando antes de que se desprendiera, "por lo que no tendrá un impacto inmediato sobre el nivel del mar".

"Es como el cubo de hielo de su gin-tonic, que ya está flotando y si se derrite, no cambia mucho el volumen de agua en el vaso", explica Anna Hogg, experta en observación satelital de los glaciares de la Universidad de Leeds.

Sin embargo, MIDAS advierte que si la plataforma de hielo Larsen C continúa perdiendo superficie podría dar lugar al desprendimiento de glaciares no flotantes, lo cual sí que podría influir en el aumento del nivel del mar.

Los investigadores de la universidad de Swansea, en Reino Unido, dijeron que el desprendimiento se produjo entre el lunes y el miércoles.

Larsen C llevaba años fisurado por una grieta enorme que se alargó en los últimos meses (sólo en diciembre se extendió 18 km). Al comienzo de julio sólo estaba unido a la Antártida a lo largo de cinco kilómetros.

La formación de icebergs es un proceso natural, pero el calentamiento del aire y de los océanos lo acelera, según los científicos.

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